Liderazgo extraordinario
“Cuando naciste lloraste y los demás se regocijaron; asegúrate de que cuando mueras los demás lloren mientras tú te regocijas”
Si respiras, eres un líder.
Toda gran empresa, toda gran persona, empieza desde abajo, con las mismas 24 horas y la misma capacidad que tú. La diferencia está en el conocimiento y práctica constante de las herramientas de liderazgo.
5 prácticas para dominar el terreno y tener éxito como líder.
- El liderazgo empieza contigo.
- La mejor manera de ejercer el liderazgo es con el ejemplo.
- La importancia de hacer sentir bien al prójimo.
- ¿Qué tan bien juegas cuando nadie te ve?
- Pon a las personas primero.
- Todos los negocios se basan en las relaciones, en la creación de puentes humanos. “Antes de que alguien te ofrezca su mano, debes alcanzar su corazón”.
- Independientemente de tu puesto o título, cuando celebras y creas vínculos con las personas, ellas crecen hacia ti; es parte de la naturaleza humana.
- Puntos para integrarte como líder:
- Nada falla tanto como el éxito: Mantente hambriento; siempre crece.
- Haz lo incómodo a primera hora y las siguientes tareas serán fáciles: Toma riesgos, abraza el cambio.
- Realiza pequeñas y consistentes contribuciones diarias.
- Ve el fracaso como un paso para alcanzar el éxito. ¿Fallas por lo menos una vez a la semana? Si no es así, tal vez debas esforzarte más.
- Lidérate a ti mismo:
- ¿Puedes hacer bien tu trabajo si no te sientes bien contigo mismo?
- Continúa con el conocimiento. Come tres veces al día y serás una persona alimentada. Lee tres veces al día y serás una persona sabia. Una buena idea en un libro tiene el poder para elevar tu carrera y tu vida a lugares que no habías imaginado llegar.
- Únete al club de las 5:00 a.m. y trabaja en “Tu Hora Máxima”. Primero ayúdate a ti mismo.
- Cuida tu salud. La corona de la salud sólo la ve el enfermo.
- Escribe un diario. ¿Qué puntos puedes mejorar? ¿Cómo te visualizas?
- Deja tu huella y trabaja en tu legado:
- La felicidad no es lo que recibes si no lo que das. Cuando naciste lloraste y los demás se regocijaron; asegúrate de que cuando mueras los demás lloren mientras tu te regocijas.
La diferencia entre una persona exitosa y una mediocre recae en el liderazgo que practique.
“El precio de la disciplina siempre es menor que el dolor del arrepentimiento”.