Aíram VS María

El despertador se descompuso, Aíram le dio un duro golpe cuando sonó a las 6:30 de la mañana.
-Otro día más –dijo Aíram enojada por haber roto el despertador.
Se levantó y fue al baño, aún con los ojos cerrados y murmurando quejosamente su inconformidad con la vida. -¡Mugre mueble! –gritó Aíram mientras le pegaba al escritorio por estar ahí y haber sido el culpable del dolor que sentía su dedo chiquito. -Y yo de mensa que lo pongo ahí.
Llegó al baño todavía menseándose y comenzó a hacer pipí.
Su mente fue conquistada por un pensamiento: “Ni crea ese estúpido que se saldrá con la suya, o me compra o me compra, no por nada he sufrido durante 6 meses en el maldito curso de ventas para que venga este sonso con sus tontas objeciones. O me compra o me compra. Le voy a decir lo mismo que ayer pero más enojada para hacerle ver que mi tiempo vale y que él no tiene el derecho de interesarse en el producto para luego no comprar. ¡Ya verá, mugre Lalo!”
Eran las 5:15 de la mañana y María ya estaba felicitándose por despertarse con tal puntualidad sin la necesitad de una alarma.
Me siento muy agradecida por mis avances, pensó y continuó agradeciendo:
Gracias por este nuevo día que será fabuloso.
Gracias por haber dormido calientita, y sintió el frío en los brazos.
Gracias por tener la capacidad para distinguir las temperaturas, y los metió rápidamente bajo las cobijas.
Me siento muy agradecida porqué conozco las acciones de desarrollo personal que me ayudan a mejorar: meditación, mi diario, frases de éxito, mis 5 acciones máximas.
María se levantó de la cama y con una sonrisa en la boca y los ojos cerrados se dirigió al baño, mientras tentoneaba los muebles que había en la habitación. “Esto de entrenar el cerebro manteniendo los ojos cerrados está fabuloso” Se dio un golpe en el dedo de su pie, iba a soltar la palabrota, pero se contuvo “Sé que la palabra lleva a la acción” En vez de eso le dio una palmadita al mueble y le agradeció por haberle mostrado el camino “Ahora ya sé que ahí hay un obstáculo, mañana lo esquivaré”, pensó con una mueca de dolor que batalló para convertirse en una sonrisa.
¡Qué padre día!, pensó María mientras hacía pipí.
Hoy voy a ver Lalo, qué emoción, estoy segura que sólo necesito aclararle sus objeciones, eso lo aprendí en el curso de ventas, ¡wuaw han sido los mejores seis meses de mi vida, cómo aprendí!
“El crimen número uno del ser humano es la auto traición”. Es cuando te dices a ti mismo que eres María y en el fondo sabes que tienes algo de Aíram.
¿Qué tan honesto eres contigo mismo?
Víctor Suárez es Coach en Grandeza Personal, experto en el crecimiento individual y relaciones humanas. Ayuda a las personas para que se sientan muy bien y tengan excelentes relaciones con sus familiares, colegas y amigos. Usted puede encontrar varios textos similares en www.humanosendesarrollo.com o si desea información específica puede enviar un correo a victor@humanosendesarrollo.com